The Big Taco

Tanta información en Internet que un poquito mas no hará dañó, y si es inutil e insulsa mejor...

Monday, July 24, 2006

Un-ended.

En ese momento empezaba a entenderlo, frente a la luz roja del semáforo, encendió su Marlboro tratando de unir todos aquellos cabos sueltos, aquellas sutiles señales que al ser interpretadas se convertían en ásperas misivas. Había sido una tarde como todas esas tardes. Una película exitosa con un final nada grato, otra señal quizás. Habían compartido 4 horas de ese domingo, en ocasiones parecía ser interminable, en ocasiones el tiempo se escapaba de las manos como arena.

El estereo de su automóvil funcionaba como debería de funcionar, tocaba los discos sin mayores sobresaltos y no más. En este momento escuchaba aquel tango de Gardel que se recriminó no haber conocido antes, antes de que fuera cuestionado, acorralado, derrotado. El tango que se escuchaba servía como pista para una noche de recuerdos, de memorias cuarteadas con sonrisas fugitivas. Ese tango se burlaba en su cara con los ritmos a veces lentos, a veces inalcanzables. Sin darse cuenta comenzó a manejar más rápido ignorando a peatones, patrullas y ciclistas por igual, como si estuviera tratando de huir de esa indiferencia a través de más indiferencia, de cinismo.

Nunca más, fue otra vez su conclusión, aquel mantra que siempre repetía después de encender el coche tras una tarde de confusión y una despedida con silencios. Nunca más caería en su juego, en un juego mutuo de roles y percepciones, de pantallas y mascadas. O por lo menos no alentaría este espectáculo entre ambos. No quería dejarla.

Llegó a su piso con el cuerpo exhausto y la mente en vela, con esa inspiración furtiva que vuelve a capricho, con unas ganas tremendas de escribir, de crear, de proyectar a través de un no-proyecto. Se sirvió un plato de cereal, encendió el televisor y al tiempo cayó dormido en el sofá.

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